Guerra partidista acecha tras voto dividido en Estados Unidos

Guerra partidista acecha tras voto dividido en Estados Unidos

En las elecciones de ayer se pusieron en juego los 435 escaños de la Cámara baja, 35 de los 100 del Senado y 36 gubernaturas.

Trump celebró los resultados como un "tremendo éxito", ya que un Senado dominado por los republicanos termina con cualquier especulación sobre un procedimiento de destitución en el Congreso, un fantasma que lo acechaba en los últimos meses.

Si los republicanos pierden el control del Senado o la Cámara de Representantes, la agenda política de Trump quedará cuesta arriba en lo que queda de su mandato, pero todavía es demasiado temprano para darlo por hecho.

Pero aunque la "ola azul" anti-Trump no se concretó, la pérdida del dominio de ambas cámaras, del que gozaba tras su sorpresivo triunfo, complica sus próximos dos años de mandatos.

Con este triunfo, los demócratas podrán no sólo bloquear iniciativas del mandatario sino también investigar sus finanzas y ahondar en la presunta colusión entre su equipo de campaña y Rusia en 2016.

La líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, que espera repetir su papel de 2007 l 2010 como presidenta de la Cámara de Representantes, ha hablado de una primera propuesta de ley -la HR1- para reformar las leyes de financiamiento de campañas, los estatutos de las elecciones y los requerimientos éticos.

"Un Congreso demócrata va a trabajar en soluciones que nos unan, porque todos hemos tenido suficientes divisiones", dijo el martes Pelosi, al anunciar, con el regreso de los demócratas, la "restauración de los poderes y contrapoderes constitucionales". "Una prensa libre es vital para la democracia, y respaldamos a Jim Acosta y sus colegas periodistas en todas partes".

En este importante estado del sur Andrew Gillum, que aspiraba a convertirse en el primer gobernador negro de Florida, perdió ante el republicano Ron DeSantis, un entusiasta partidario de Trump.

En la batalla por las gubernaturas, Georgia era ayer el único estado pendiente y se preveía una segunda vuelta entre la demócrata Stacey Abrams y el republicano Brian Kemp.

"Creo que soy la mejor persona para avanzar hacia la unificación, para negociar" con los republicanos, subrayó Pelosi.

En el Senado, Bob Menéndez fue reelecto en Nueva Jersey, para alivio de los demócratas, que temían que las acusaciones de corrupción en su contra, y las que fueron retiradas tras un juicio nulo, le costaran el escaño.

En un tuit matutino, Trump había amenazado con usar el control republicano del Senado para abrir investigaciones contra los demócratas por "filtración de información confidencial" y otros temas, en caso de que decidan indagar sobre él.

A Acosta, el corresponsal de la CNN en la Casa Blanca le reclamó su acreditación a su salida del edificio presidencial un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos, según un vídeo del momento compartido por el periodista en Twitter.

La elección trajo otras novedades.

Ayanna Pressley será la primera mujer negra en representar a Massachusetts en el Congreso, en tanto Ilhan Omar y Rashida Tlaib, serán las primeras musulmanas. "No apruebo cómo este presidente está liderando nuestro país", dijo.

Consideradas ampliamente como un referéndum a la presidencia de Trump, las elecciones del martes arrojaron un resultado dividido que reveló profundas tensiones entre el electorado estadounidense, un distanciamiento que podría aumentar fácilmente en dos años de reparto de poder.

En comicios donde suele haber alta abstención, 38,4 millones de estadounidenses votaron anticipadamente donde se permitía esta modalidad, un 40% más que en 2014, según Michael McDonald, de la organización US Elections Project.