Encuentran más de 200 fosas comunes del EI en Irak

Encuentran más de 200 fosas comunes del EI en Irak

Naciones Unidas descubrió más de 200 fosas comunes con miles de cadáveres en zonas de Irak que estuvieron controladas por la milicia terrorista Estado Islámico (EI), informó este martes la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

Para dar información a las familias, Irak tendrá que desenterrar los restos de las fosas comunes halladas en las provincias de Nínive (casi la mitad de ellas), Kirkuk y Saladino, en el norte de Irak, así como en Al Anbar, en el oeste.

"Aunque es difícil determinar el número total de personas en estas fosas, el lugar más pequeño, en el oeste de Mosul, contenía los restos de ocho cuerpos, mientras que se cree que el más grande está en Jasfa, al sur de Mosul, que puede contener miles", subrayó la ONU.

"Las pruebas reunidas en estos sitios serán fundamentales para garantizar las investigaciones creíbles, procesos y condenas de acuerdo con las normas internacionales", se señala en el informe.

Los autores del informe recuerdan que desde junio del 2014 hasta diciembre del 2017, el Estado Islámico se apoderó de grandes áreas de Irak, liderando una campaña de violencia generalizada y violaciones sistemáticas de los derechos humanos y el derecho humanitario, cuyas actividades pueden calificarse como "crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y, posiblemente, genocidio en virtud del derecho penal internacional".

Más de 200 fosas comunes con restos de miles de personas detectaron hasta hoy en Iraq, refiere un informe de la Misión de Asistencia de la ONU para la nación árabe (UNAMI), divulgado hoy.

"Las fosas comunes documentadas en nuestro informe son un testimonio de las pérdidas humanas, el sufrimiento sustancial y la sorprendente crueldad del grupo yihadista" declaró Jan Kubis, representante especial de la ONU para Irak.

Durante los tres años que ocupó parte de Irak, los yihadistas persiguieron y acabaron con la vida de cientos de civiles pertenecientes a las minorías étnicas y religiosas en Irak, como la comunidad yazidí, contra la cual el EI cometió un genocidio, según las Naciones Unidas.

El líder del Estado Islámico, Abubaker al Bagdadi, proclamó el grupo a finales de 2014 en la ciudad de Mosul, zona considerada para los extremistas como capital de la organización terrorista en Irak, y que fue liberada por las fuerzas de Irán con el apoyo de Estados Unidos en 2017.

"Estas tumbas contienen los restos de aquellos que fueron asesinados sin piedad por no cumplir con la retorcida ideología y gobierno del ISIS, entre ellos las minorías étnicas y religiosas".