Demócratas arrebataron Cámara de Representantes a Trump

Demócratas arrebataron Cámara de Representantes a Trump

A primeras horas del cierre los republicanos se agenciaban 10 escaños en la Cámara de Representantes, mientras que los demócratas siete.

El presidente de los Estados Unidos Donald Trump, se arrogó de forma personal la "victoria" del partido Republicano en las elecciones legislativas de ayer (martes), en las que el partido del mandatario norteamericano mantuvo el control del Senado, pero perdieron el de la Cámara de Representantes.

Sin embargo, las altas expectativas de los demócratas que indicaban una "ola azul" se han visto deslucidas por la victoria republicana en el Senado, donde los conservadores mantendrán la mayoría e incluso, previsiblemente, será mayor.

"Ojalá podamos trabajar juntos el próximo año para seguir cumpliendo con el pueblo estadounidense", dijo Trump en una rueda de prensa en la Casa Blanca, en la que indicó que ambos partidos podrían buscar soluciones en temas como la salud, la infraestructura, el comercio y el crecimiento económico. "Si eso ocurre (y me investigan), vamos a hacer lo mismo (contra los demócratas desde el Senado), y el Gobierno se paralizará", advirtió Trump.

Y lo que aún puede resultar más trascendente, la probabilidad de que se inicie un juicio político (impeachment) contra Trump aumenta considerablemente con la mayoría demócrata, porque ahora pueden abrir investigaciones parlamentarias sobre las sospechas de connivencia entre el equipo de campaña del multimillonario y Rusia durante la campaña presidencial del 2016.

Este martes se celebraron las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, donde los norteamericanos eligieron legisladores nacionales entre otros cargos.

En tono triunfalista, Trump se atribuyó crédito porque los republicanos ampliaron su mayoría en el Senado y porque, con su "vigorosa" implicación en la contienda electoral, logró amortiguar "significativamente" la victoria demócrata en la Cámara Baja.

Algunos especialistas visualizan estas elecciones como una especie de empate, pero sin dudas ninguno duda de que claramente no fue un derrota para Trump, sino que se considera que recibió un fuerte respaldo que podría dejarlo bien posicionado para las elecciones presidenciales en el 2020. "Mia Love no me dio amor y perdió", dijo.

"Hoy se trata más que de demócratas y republicanos. Creo que sería extremadamente bueno para mí políticamente, porque creo que soy mejor en ese juego que ellos", agregó. La elección de los Departamentos también se tomó con un apoyo a Trump, ya que los Demócratas esperaban una “ola azul” que arrasara con los votos y eso no sucedió. Desde la minoría, los republicanos, también tendrán sus elecciones internas para escoger a sus líderes.

Trump al intentar recuperar los resultados blancos de clase obrera.

"Los demócratas usaron una estrategia de 50 estados promoviendo asuntos como el cuidado de salud, que les permitió ganar escaños republicanos desde Nueva York hasta Iowa y Oklahoma, y ganar gobernaciones desde Maine hasta Nuevo México... los demócratas seguirán expandiendo su mapa porque ya no hay distrito o estado demasiado republicano en los que no puedan competir", dijo a este diario Juanita Tolliver, analista del Centro para el Progreso Estadounidense (CAP).