OEA presiona a Ortega para reanudar diálogo en Nicaragua

OEA presiona a Ortega para reanudar diálogo en Nicaragua

La resolución también hace un "llamado" a los Estados miembros y observadores de la OEA a implementar "las medidas apropiadas para coadyuvar al restablecimiento del estado de derecho y la protección de los derechos humanos en Nicaragua".

Al comienzo de la sesión, el representante alterno de Nicaragua ante la OEA, Luis Exequiel Alvarado Ramírez, rechazó hoy la convocatoria de una sesión del Consejo Permanente sin el consentimiento de su país y reiteró el rechazo de su Gobierno al "grupo de trabajo" de la OEA.

Además, exhorta al Gobierno del país a cumplir su compromiso de facilitar y brindar la asistencia necesaria a la CIDH, al Mecanismo de Seguimiento Especial para Nicaragua (MESENI) y al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), entregándoles la información necesaria para la implementación de sus mandatos; así como a los departamentos pertinentes de la Secretaría General de la OEA.

El Consejo Permanente de la OEA reafirma la más enérgica condena de esa organización por las violaciones a los derechos humanos, la represión y los actos de violencia que se han producido en Nicaragua.

Las denuncias contenidas en los informes de ambas entidades han sido objeto de severa crítica por parte del gobierno nicaragüense, el que, entre otras acciones, finalizó abruptamente, el 30 de agosto, la invitación que había formulado a la Oacnudh para que enviase un grupo de trabajo al país.

El documento fue elaborado luego de la visita que una misión de la CIDH llevó a cabo, del 17 al 21 de mayo, a Nicaragua, para verificar, en el terreno el estado de los derechos humanos en el país centroamericano.

Ante el deterioro de la situación, en julio Washington "ordenó la salida del personal que no es de emergencia" y pidió a sus ciudadanos "reconsiderar viajar a Nicaragua".

En contra de la resolución votaron las delegaciones de Nicaragua, San Vicente, Venezuela y Bolivia.

Defensores de derechos humanos de Nicaragua anunciaron ayer que viajarán a Ginebra para exponer el caso del país ante la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), ahora a cargo de la ex presidente chilena Michelle Bachelet.

Un plan del presidente Daniel Ortega para reducir los beneficios a los pensionados desató las manifestaciones a mediados de abril.

Las protestas contra Ortega y contra su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide su renuncia.

Asimismo, ha determinado que miles de nicaragüenses emigren, principalmente hacia la vecina Costa Rica -donde más de veinte mil personas han solicitado refugio-.