CIDH: 264 muertes verificadas en Nicaragua

CIDH: 264 muertes verificadas en Nicaragua

Mientras la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reportó 254 fallecidos confirmados durante los últimos tres meses de conflicto contra el Gobierno de Daniel Ortega, la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh) elevó ayer la cifra a 351 muertos y 261 desaparecidos.

"Es un informe parcializado y carente de objetividad, que tiene como objetivo validar acciones delictivas", señaló la secretaria de la misión venezolana Sara Lambertini, durante su intervención ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA). "Se requiere de tiempo, imparcialidad y de una actitud profesional para informar con aproximación a la verdad de lo que realmente ocurre en Nicaragua", sentenció Moncada.

"Es importante tener tanta gente como se pueda en el terreno, supervisando, tomando nota de las violaciones de derechos humanos", destacó Trujillo, quien lamentó que algunos países aún no hubieran aportado financieramente.

Durante su exposición, el secretario de la CIDH explicó que, desde la llegada del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) al territorio nicaragüense el pasado 30 de junio, 52 personas han perecido "de forma violenta provocada por el contexto de las protestas".

Además, censuró que los detenidos por las autoridades nicaragüenses han sido víctimas de "violencia, malos tratos e incluso tortura antes de ser trasladados a la sede de la Policía Nacional".

A ese respecto, Moncada Colindres quiso "reafirmar el compromiso sostenido" del Gobierno de Ortega con el respeto y protección de los derechos humanos de los habitantes de Nicaragua.

A pesar de su insistencia en la poca autenticidad del análisis del organismo liderado por Abrao, únicamente Venezuela de los 35 países que forman la OEA siguió ese discurso.

Almagro opinó que la violencia como herramienta política "hace perder legitimidad inexorablemente a cualquier propósito ético-político".

De igual forma, fueron censuradas las agresiones físicas que sufrieron los obispos de la basílica de San Sebastián, en la ciudad nicaragüense de Diriamba.

Tras esos ataques, la Conferencia Episcopal de Nicaragua, mediadora y testigo del diálogo nacional, suspendió esta semana las mesas de trabajo creadas para superar la crisis, que arrancó hace 84 días.

Las protestas en Nicaragua se iniciaron el 18 de abril contra una reforma del seguro social, pero derivaron en la exigencia de la partida de Ortega, que dirige el país desde el 2007 tras sucesivas reelecciones, amañadas según la oposición.