Algunos niños de Tailandia fueron sedados para sacarlos de la cueva

Algunos niños de Tailandia fueron sedados para sacarlos de la cueva

Sin embargo, un video dado a conocer ayer por la Marina de Tailandia mostraba que algunos de los niños estuvieron dormidos y fueron sacados en camilla.

La misión para rescatar 12 niños y su entrenador de fútbol en una cueva en Tailandia será llevada al cine por una productora de base religiosa.

El tutor de los doce menores que pasaron más de dos semanas atrapados en una cueva en Tailandia les hizo cavar un túnel para mantenerse calientes y les enseñó técnicas de meditación para que gastaran menos oxígeno, según relató a la BBC el almirante de la Marina tailandesa Arpakorn Yuukongkaew.

Algunos de ellos estaban dormidos, otros movían los dedos (como si) estuvieran aturdidos. "Pero respiraban", detalló el comandante Chaiyananta Peeranarong, que fue el último rescatista que salió de la gruta tras el rescate de 12 jóvenes futbolistas y su entrenador, que habían quedado atrapados en ella desde hace dos semanas. "Es muy importante para nosotros ser sensibles con la situación, ya que esta es una historia personal, no es nuestro objetivo explotar este suceso de ninguna manera, sino honrar a todos los que están involucrados", añadió White.

Este testimonio ratifica las declaraciones del primer ministro tailandés, Prayut Chan-o-cha, que afirmó que los socorristas habían dado un "tranquilizante suave" a los nenes para evitar que entraran el pánico. El video fue publicado por el departamento de Relaciones Públicas del gobierno de Tailandia. Incluso, se aseguró que los menores rescatados el domingo recorrieron a pie la salida de la cueva. Mientras ellos estaban en el interior de la gruta, fuertes lluvias anegaron los pasadizos de salida y los dejó atrapados en un espacio seco de la cueva.

Los últimos buzos en salir de la cueva.

"Si no se bombeaba el agua en ese lugar sólo se podía salir con una botella de oxígeno", explicó, contando los minutos más críticos del operativo de evacuación.

Uno de los miembros del último grupo -formado por cuatro chicos y el entrenador-, padece una leve infección pulmonar.

Cientos de alumnos se reunieron este miércoles ante el hospital donde los supervivientes pasarán aún unos días.