El Papa defendió al obispo de Osorno: "No hay una prueba"

El Papa defendió al obispo de Osorno:

"Él debería haber dejado de ser obispo hace mucho tiempo, el daño que le está provocando a la iglesia es muy grande y existen hechos contundentes que se los entregaron al Papa y me imagino que en el entorno del Papa alguna de las personas que influyen desde Chile para su opinión e información tomó esa decisión y él da esa respuesta", dijo en entrevista con radio Cooperativa.

Defensor de las "periferias" allá donde va, eligió Playa Lobito, a 20 km de Iquique para enarbolar la defensa de los migrantes, un día después de abogar en Temuco, en plena tensión por el conflicto mapuche, por la unidad y el reconocimiento de los pueblos originarios y condenar la violencia.

Es cierto que el caso de los abusos cometidos por clérigos hicieron estragos sobre todo en la imagen de la Iglesia chilena, pero también en la del propio Francisco por haber nombrado en 2015 obispo de Osorno a un prelado acusado de encubrir los abusos cometidos por el padre Fernando Karadima -el principal exponente de estos delitos dentro de la Iglesia chilena- dado que durante años fue su colaborador en una Iglesia de Santiago. "Me da la impresión que cuando él dice que no hay ninguna prueba (se refiere a) que él (Barros) haya sido abusador". Una periodista de un diario argentino que sigue las giras del Papa hasta concluyó que hubo más clima en Bangladesh, un país de mayoría musulmana visitado por el Sumo Pontífice en diciembre pasado. Fundamentalmente los casos de abuso sexual por parte de miembros religiosos y sacerdotes contra menores.

Bolivia porque conoce y respeta la opinión del Gobierno al respecto. No hay una sola prueba en contra.

Desde la medianoche, entre el mar y las montañas, los fieles muchos menos de los previstos- aguardaban en la arena para asistir a la última misa de Francisco en Chile.

Antes de viajar a Perú, Francisco realizó una homilía en Iquique donde solicitó estar atentos a las injusticias contra extranjeros que viven en el país.

El cardenal Sean O'Malley, arzobispo de Boston, dijo en un comunicado que no podía explicar por qué Francisco "escogió las palabras que usó" y que tales expresiones tuvieron el efecto de abandonar a las víctimas y relegarlas al "desprestigiado exilio".

En la ciudad de la fiesta de la Tirana, una de las celebraciones de mayor religiosidad popular de Chile, a la que cada año asisten miles de bolivianos, Francisco felicitó a los pobladores de Iquique por “cómo saben vivir la fe y la vida en clima de fiesta”, ante una convocatoria menor de la esperada en un campo que puede albergar 200.000 personas. En el aeropuerto el papa fue despedido por la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.