Trump frena deshielo con Cuba

Trump frena deshielo con Cuba

Cuba considera que las medidas de Trump "contradicen el apoyo mayoritario de la opinión pública estadounidense" al levantamiento del bloqueo y la normalización de las relaciones, por lo que considera que el mandatario está "mal asesorado".

El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, criticó la política hacia Cuba anunciada la semana pasada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante miembros de la comunidad de exiliados cubanos en Miami, calificándola como un "espectáculo grotesco". Trump pretende lanzar un desafío, no sólo contra Cuba, sino contra toda América Latina, al desnudar una vez más sus propósitos imperialistas de intervencionismo, que también incluyen a la República Bolivariana de Venezuela, apunta el PCC.

Estas medidas afectan uno de los más notables legados políticos del expresidente Obama, quien junto al mandatario cubano Raúl Castro anunció en diciembre de 2014 el inicio de una nueva fase en la relación bilateral, después de medio siglo de ruptura y desconfianza.

"Estados Unidos ha rechazado a los opresores del pueblo cubano", aseguró el magnate ante un auditorio atestado.

Además, Washington restablecerá un grupo de 12 categorías en que los estadounidenses interesados en viajar a Cuba tendrán que encajarse para poder recibir sus licencias de viaje, explicó el funcionario.

"Cuba ya está acostumbrada, conoce hace tiempo el rostro de su vecino", apostilló la portavoz, destacando que en los últimos decenios la Administración de EE.UU. ha suspendido por sistema las decisiones relacionadas con la política externa del Gobierno anterior.

Se ganó su favor cuando, antes de las elecciones, visitó Miami y prometió dar marcha atrás a algunos aspectos de la política de Obama, que según el exilio cubano no fue suficientemente duro al exigir a Cuba como condición, un mayor respeto a los derechos humanos.

De acuerdo con una declaración de la Casa Blanca, los individuos y compañías estadounidenses tendrán prohibido hacer negocios sectores vinculados a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba. Cuba no ha renunciado a estos principios ni renunciará jamás.

La Habana ha sido clara: no hará concesiones a EEUU que comprometan su soberanía e independencia.

Una Cuba libre y soberana no corresponden nunca a los intereses de Washington, que no son más que el dominio total, violando el derecho a la libre determinación de los pueblos, subraya.

Como hemos hecho desde el triunfo del 1ro.de enero de 1959, asumiremos cualquier riesgo y continuaremos firmes y seguros en la construcción de una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible.