Adulteración afecta a un pequeño sector de industria cárnica de Brasil — Temer

Adulteración afecta a un pequeño sector de industria cárnica de Brasil — Temer

A pesar de que China, Corea del Sur, Chile y la Unión Europea (UE) ya han empezado a tomar medidas contra la carne procedente de Brasil, el presidente dijo que no se puede "comprometer" todo el sistema que el país montó a lo largo de los años porque se exporta a más de 150 mercados.

La industria cárnica es uno de los pilares del sector primario brasileño: en el 2016, las exportaciones de carne de pollo superaron los $5,900 millones y las de carne bovina llegaron a 4,300 millones, según datos del Ministerio de Desarrollo y Comercio Exterior (MDIC).

Para demostrar que no hay motivo alguno de recelo, invitó a los embajadores a cenar en una "churrascaria" (parrillada) al concluir la reunión.

Las acusaciones, agregó, son "preocupantes desde un punto de vista de corrupción y delito", pero "desde una perspectiva sanitaria estamos muy confiados de que estos temas no representan un riesgo para los consumidores o las exportaciones".

Por la noche, la asesoría de prensa divulgó una imagen del presidente sentado a la mesa ante un dorado trozo de "picanha".

El encuentro fue celebrado en el Palacio presidencial de Planalto, donde el mandatario garantizó que las investigaciones han permitido desarticular un "pequeño" grupo que integraba esa banda, y subrayó los rigurosos controles aplicados a las carnes brasileñas, "que han sido reconocidos por todos los importadores", dijo.

El Ministerio de Agricultura de Brasil informó que seis plantas productoras de carne fueron suspendidas desde el inicio de la operación policial, de las cuales cuatro, además de abastecer el mercado interno, exportaban a la Unión Europea, que hoy anunció el bloqueo de las carnes de esas instalaciones.

Chile se sumó a la suspensión temporal de las importaciones de carne bovina brasileña. Más de 30 personas fueron detenidas, tres frigoríficos fueron clausurados y 21 quedaron bajo investigación.

La saga coincide con los esfuerzos para acelerar el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y la UE, que tiene en el sector alimentario uno de sus capítulos más espinosos.

Las reuniones convocadas de urgencia, tras los allanamientos del viernes por una investigación acerca de si las compañías pagaron sobornos para que los reguladores pasaran por alto prácticas antihigiénicas en procesadoras de carne, son parte de los intentos de Temer por proteger uno de los pocos sectores pujantes en la mayor economía de Latinoamérica.

Las multinacionales brasileñas salpicadas por el caso defendieron en grandes páginas de los principales diarios la calidad de sus productos, mientras crecía el temor de la población de encontrar alimentos en mal estado en las góndolas de los supermercados. Las menciones se refieren a otras empresas involucradas, en el marco de la operación Carne Débil, como se puede comprobar en el material difundido por la Policía Federal.